arquitectura y manufactura | distribuidor oficial para colombia
KEIM - pinturas minerales al silicato

En los comienzos de la revolucionaria invención de las pinturas minerales KEIM participaron tres personajes sobresalientes de su época: Johann Wolfgang von Goethe; el rey Luis I de Baviera y A.W. Keim, inventor de estas pinturas. Las pinturas de silicato, que patentó en 1878, están basadas en la mezcla correcta de silicato potásico líquido y pigmentos inorgánicos.

Resultado: una pintura incomparable por su calidad, luminosidad, duración y efecto protector. Todavía podemos admirar fachadas con pinturas originales del siglo XIX. Por ejemplo, en Suiza el Mesón "Weiser Adler" en Stein am Rhein o el Ayuntamiento de Schwyz (1891), en Noruega en Oslo (1895) o Traunstein en Alemania (1891) son pruebas impresionantes de tales fachadas.

En la Edad Media ya se conocía el aglomerante de las pinturas minerales KEIM, el silicato potásico líquido, con el nombre de "Liquor Silicium". Johann Wolfgang von Goethe realizó numerosos ensayos con el silicato potásico líquido e hizo concebir grandes esperanzas.

En el tomo 8º de su libro "Poesía y verdad" (1768) escribe: "Pero, lo que me ocupó durante mucho tiempo fué el denominado Liquor Silicium que se obtiene fundiendo silicio de cuarzo con una suficiente cantidad de álcali, resultando un vidrio transparente, que se fluidiza al aire y forma un bello líquido transparente".

Las investigaciones de Goethe no llegaron a madurar en la práctica. Fué el rey Luis I de Baviera quien dió el primer impulso y fomentó los trabajos intensivos de investigación de Adolf Wilheilm Keim. Este monarca, entusiasta del arte, quedó admirado de los frescos de cal del Norte de Italia y quiso tener obras de arte similares en su reino de Baviera.

Sin embargo, la adversa climatología al Norte de los Alpes destruía en poco tiempo las pinturas artísticas. Entonces encargó a los científicos bávaros el desarrollo de una pintura de aspecto similar a la cal, pero que tuviera una duración mucho mayor.

 

 

Las pinturas minerales KEIM fueron la solución más convincente a esta demanda. Lo decisivo del invento de KEIM fué la unión íntima de la pintura con el soporte.

En 1962 se desarrollo la 2ª generación, llamada pintura de dispersión de silicatos adaptada a los nuevos soportes de la construcción, creando los diferentes sistemas de pinturas KEIM.

En el año 2002 se presentó la 3ª generación: la pintura de sol-silicato. Gracias a la combinación de dos ligantes minerales -el silicato potásico líquido y el sol de sílice- , este tipo de pintura mineral puede ser aplicado sobre soportes minerales, orgánicos y mixtos, abriendo nuevas y extraordinarias posibilidades y prestaciones para las pinturas minerales.

La demanda actual de pinturas de alta calidad y duración, ecológicas y respetuosas con el medio ambiente, encuentran la respuesta ideal en las pinturas minerales KEIM.